"Un día
llamaron a la puerta y una señora con cara de pocos amigos acompañada de un
tipo muy serio y trajeado nos dijo tras la puerta que era urgente hablar con
nuestros padres. Al principio pensé que sería una de esas que van por las casas
ofreciendo excelentes condiciones de pólizas de seguros o algo así. La tercera vez
que volvió amenazó con llamar a las autoridades si ningún adulto abría la
puerta y hablaba con ella. Cumplió su promesa. Tres días después estaba de
nuevo en la puerta, esta vez acompañada de dos policías, o al menos eso
parecían. Esta vez papá estaba en casa y abrió la puerta con muy malos modos
exigiendo una explicación por su insistente modo de llamar al timbre y las
voces tras la puerta en tono de amenaza. La señora plegó velas cuando vio el
rostro enfadado de mi padre, pero mantuvo el tipo y dio la vuelta a la
conversación siendo ella la que terminó pidiendo explicaciones del porqué dos
menores pasaban tantas horas solos en casa. Mi padre no se amedrentó, con mucha
calma, pero sin perder el aplomo, explicó a la mujer que su trabajo le llevaba
muchas horas pero que la situación iba a cambiar en breve. Expuso sus razones,
le mostró papeles y los argumentos que esgrimió debieron ser convincentes
porque el rostro de la buena señora fue mutando hasta reflejar lo que parecía
ser una sonrisa y finalmente se marchó apaciguada seguida de sus escoltas, no
sin asegurar que en dos semanas volvería para asegurarse de que todo iba en
orden. Al cerrar la puerta papá dijo entre dientes que algún vecino se había
ido de la lengua. Nosotros no osamos preguntarle lo que estaba pasando, pero a
mí me pareció bastante obvio mientras que mi hermana que, como siempre, vivía
en las nubes, preguntaba, entre hipos, que qué era lo que quería esa gente. Vete
a hacer tus tareas, le dije, y no pude evitar acompañar a mis palabras con un
poco de rabia y resentimiento. Un buen día me iba a sentar frente a ella y a
decirle claramente en qué consistía nuestra vida desde que mamá nos dejó".MIS HISTORIAS
Mis historias
DESDE MI VENTANA/ DICIEMBRE
EN SENTIDO INVERSO DEL FINAL AL PRINCIPIO, TODA LA HISTORIA
martes, 14 de febrero de 2017
DICIEMBRE 08
"Un día
llamaron a la puerta y una señora con cara de pocos amigos acompañada de un
tipo muy serio y trajeado nos dijo tras la puerta que era urgente hablar con
nuestros padres. Al principio pensé que sería una de esas que van por las casas
ofreciendo excelentes condiciones de pólizas de seguros o algo así. La tercera vez
que volvió amenazó con llamar a las autoridades si ningún adulto abría la
puerta y hablaba con ella. Cumplió su promesa. Tres días después estaba de
nuevo en la puerta, esta vez acompañada de dos policías, o al menos eso
parecían. Esta vez papá estaba en casa y abrió la puerta con muy malos modos
exigiendo una explicación por su insistente modo de llamar al timbre y las
voces tras la puerta en tono de amenaza. La señora plegó velas cuando vio el
rostro enfadado de mi padre, pero mantuvo el tipo y dio la vuelta a la
conversación siendo ella la que terminó pidiendo explicaciones del porqué dos
menores pasaban tantas horas solos en casa. Mi padre no se amedrentó, con mucha
calma, pero sin perder el aplomo, explicó a la mujer que su trabajo le llevaba
muchas horas pero que la situación iba a cambiar en breve. Expuso sus razones,
le mostró papeles y los argumentos que esgrimió debieron ser convincentes
porque el rostro de la buena señora fue mutando hasta reflejar lo que parecía
ser una sonrisa y finalmente se marchó apaciguada seguida de sus escoltas, no
sin asegurar que en dos semanas volvería para asegurarse de que todo iba en
orden. Al cerrar la puerta papá dijo entre dientes que algún vecino se había
ido de la lengua. Nosotros no osamos preguntarle lo que estaba pasando, pero a
mí me pareció bastante obvio mientras que mi hermana que, como siempre, vivía
en las nubes, preguntaba, entre hipos, que qué era lo que quería esa gente. Vete
a hacer tus tareas, le dije, y no pude evitar acompañar a mis palabras con un
poco de rabia y resentimiento. Un buen día me iba a sentar frente a ella y a
decirle claramente en qué consistía nuestra vida desde que mamá nos dejó".
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