"Esperar tranquilamente a que se produjera algún cambio o
se presentara alguna oportunidad que fuera capaz de traspasar mi apatía era la
más incierta y monocromática de las opciones. Ya en los albores del final de
curso había que concentrar todas las energías en los exámenes. Había tenido un
curso algo accidentado, con altibajos en el ánimo y también en los resultados
académicos. No obstante, el cómputo global era positivo; sólo quedaba el último
empujón. Pero no podía. Me había quedado sin energía, y lo que es peor, sin motivos
ni razones. Nada me importaba y caí en una desgana que hizo reaccionar hasta a
mi hermana. Como ya hiciera ella conmigo, cuando - hundida en la depresión y el
desprecio por el mundo- optó por vestirse de negro y maquillarse como una
muerta, yo la ignoraba y hacía caso omiso a sus reflexiones y razonamientos.
Ahora era yo el que me encerraba en el cuarto y me desconectaba del mundo
escuchando música y fumando el tabaco que mi hermana tenía escondido por todos
los rincones de la casa. El humo y la música me envolvían en una nube de la que
no quería salir sino era con una respuesta".MIS HISTORIAS
Mis historias
DESDE MI VENTANA/ DICIEMBRE
EN SENTIDO INVERSO DEL FINAL AL PRINCIPIO, TODA LA HISTORIA
jueves, 15 de junio de 2017
DICIEMBRE 89
"Esperar tranquilamente a que se produjera algún cambio o
se presentara alguna oportunidad que fuera capaz de traspasar mi apatía era la
más incierta y monocromática de las opciones. Ya en los albores del final de
curso había que concentrar todas las energías en los exámenes. Había tenido un
curso algo accidentado, con altibajos en el ánimo y también en los resultados
académicos. No obstante, el cómputo global era positivo; sólo quedaba el último
empujón. Pero no podía. Me había quedado sin energía, y lo que es peor, sin motivos
ni razones. Nada me importaba y caí en una desgana que hizo reaccionar hasta a
mi hermana. Como ya hiciera ella conmigo, cuando - hundida en la depresión y el
desprecio por el mundo- optó por vestirse de negro y maquillarse como una
muerta, yo la ignoraba y hacía caso omiso a sus reflexiones y razonamientos.
Ahora era yo el que me encerraba en el cuarto y me desconectaba del mundo
escuchando música y fumando el tabaco que mi hermana tenía escondido por todos
los rincones de la casa. El humo y la música me envolvían en una nube de la que
no quería salir sino era con una respuesta".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario