"Llegué a
casa con el petate lleno de ropa sucia, de experiencias de todo tipo y de todos
los colores y de nervios, a duras penas controlados. Allí, parado en la puerta,
tuve un momento tremendo de indecisión e incertidumbre. La perplejidad llegó a
extremos cuando metí la llave y ésta no respondió. Me quedé rígido. Pasaron
unos segundos que parecieron una eternidad. Si me hubieran respondido las
piernas habría salido corriendo de allí. Se abrió la puerta. Me encontré de
bruces con una adolescente vestida al modo gótico, toda de negro y maquillada
como una muñeca. ¿Sara? Balbuceé sin convicción. Hola hermano, dijo sin mucho
entusiasmo, tras controlar una incipiente sonrisa inicial en la que me pareció
reconocer su verdadero rostro. Tuvieron que cambiar el cerrojo tan sólo unos
días antes, me contó, mientras abría la puerta y me dejaba entrar dándome la
espalda de inmediato. Recordé que la cerradura daba fallo desde hacía años.
Pregunté por mi padre. Pasa, contestó. Hay alguna novedad. No salía de mi asombro:
la cerradura cambiada, mi hermana gótica y ¿aún me quedaban más novedades?
¡Pero si solo me había marchado un par de meses!"MIS HISTORIAS
Mis historias
DESDE MI VENTANA/ DICIEMBRE
EN SENTIDO INVERSO DEL FINAL AL PRINCIPIO, TODA LA HISTORIA
miércoles, 3 de mayo de 2017
DICIEMBRE 60
"Llegué a
casa con el petate lleno de ropa sucia, de experiencias de todo tipo y de todos
los colores y de nervios, a duras penas controlados. Allí, parado en la puerta,
tuve un momento tremendo de indecisión e incertidumbre. La perplejidad llegó a
extremos cuando metí la llave y ésta no respondió. Me quedé rígido. Pasaron
unos segundos que parecieron una eternidad. Si me hubieran respondido las
piernas habría salido corriendo de allí. Se abrió la puerta. Me encontré de
bruces con una adolescente vestida al modo gótico, toda de negro y maquillada
como una muñeca. ¿Sara? Balbuceé sin convicción. Hola hermano, dijo sin mucho
entusiasmo, tras controlar una incipiente sonrisa inicial en la que me pareció
reconocer su verdadero rostro. Tuvieron que cambiar el cerrojo tan sólo unos
días antes, me contó, mientras abría la puerta y me dejaba entrar dándome la
espalda de inmediato. Recordé que la cerradura daba fallo desde hacía años.
Pregunté por mi padre. Pasa, contestó. Hay alguna novedad. No salía de mi asombro:
la cerradura cambiada, mi hermana gótica y ¿aún me quedaban más novedades?
¡Pero si solo me había marchado un par de meses!"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario