"No me podía
ir a Nueva York dejando a mi hermana allí. Implanteable. Al menos ahora tenía
algo por lo que luchar y mi hermana volvía a ser mi aliada. Isaac y su familia
se marchaban en menos de una semana. La angustia volvió a anudárseme en el
estómago. Iba a perder la oportunidad para despegar, cambiar de vida, ser yo
mismo y emprender el camino a lograr mi sueño, que no era otro que el de
convertirme en actor de cine y, sobre todo, ser dueño de mi propio destino. Días
antes, cuando sugerí a mi amigo que Nueva York podía ser un giro en su vida en
positivo y que me apetecía acompañarle en semejante desafío, se entusiasmó y me
abrazó como si no hubiera un mañana. Sus padres acogieron la noticia -no sin
asombro- como una excelente solución. Sin duda esperaban enfrentarse a un serio
conflicto con su hijo pues sabían que no quería marcharse de España -aunque
solo fuera por llevarles la contraria. Pero, no. De nuevo el destino se
resistía a dejarme ser feliz, o al menos a intentarlo. No, no me iba a marchar
y a dejar que mi hermana se hundiera en el mismo fango que casi me ahogó a mí. Irremediablemente,
Isaac -con la promesa de una vida mejor- se marchó".MIS HISTORIAS
Mis historias
DESDE MI VENTANA/ DICIEMBRE
EN SENTIDO INVERSO DEL FINAL AL PRINCIPIO, TODA LA HISTORIA
lunes, 8 de mayo de 2017
DICIEMBRE 64
"No me podía
ir a Nueva York dejando a mi hermana allí. Implanteable. Al menos ahora tenía
algo por lo que luchar y mi hermana volvía a ser mi aliada. Isaac y su familia
se marchaban en menos de una semana. La angustia volvió a anudárseme en el
estómago. Iba a perder la oportunidad para despegar, cambiar de vida, ser yo
mismo y emprender el camino a lograr mi sueño, que no era otro que el de
convertirme en actor de cine y, sobre todo, ser dueño de mi propio destino. Días
antes, cuando sugerí a mi amigo que Nueva York podía ser un giro en su vida en
positivo y que me apetecía acompañarle en semejante desafío, se entusiasmó y me
abrazó como si no hubiera un mañana. Sus padres acogieron la noticia -no sin
asombro- como una excelente solución. Sin duda esperaban enfrentarse a un serio
conflicto con su hijo pues sabían que no quería marcharse de España -aunque
solo fuera por llevarles la contraria. Pero, no. De nuevo el destino se
resistía a dejarme ser feliz, o al menos a intentarlo. No, no me iba a marchar
y a dejar que mi hermana se hundiera en el mismo fango que casi me ahogó a mí. Irremediablemente,
Isaac -con la promesa de una vida mejor- se marchó".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario