"Volver al instituto (habiendo tenido al alcance de la
mano la posibilidad de alejarme de todo cuanto aborrecía) fue una dura prueba,
especialmente desagradable, sin la presencia de aquellos que me lo hacían más
llevadero, Isaac y Carla. Hacía tiempo que no me sentía tan solo. Decidí tomar
el control, si no de mi vida, al menos de mis emociones. Terminar el bachiller
era, no un curso más, sino un objetivo a cumplir. Salvar a mi hermana, era mi
otro gran objetivo. Llegué tarde. Muy tarde. Había estado tan cerca de conectar
de nuevo con Sara que volví a sentir la pérdida como la primera vez que se
alejó de mí. El instituto se convirtió en su refugio. Hizo nuevos amigos, ahora
más acordes con su nuevo look. Los góticos del instituto eran los bichos raros
que no se relacionaban con nadie, asistían a las clases, no sin polémica.
Rebeldes, antiglobalización, inconformistas, contrarios a la autoridad, viniera
de donde viniera; su actitud frente al mundo era negativa y derrotista y no
luchaban por cambiar lo que no les gustaba se limitaban a protestar y
negativizar todo cuanto les rodeaba. Ese era el tipo de gente con la que mi
hermana se iba. Vestían totalmente de negro, usaban adornos metálicos, grandes
zapatones con plataforma, maquillaje excesivo que les daba aspecto cadavérico,
la nota de color la ponían, en ocasiones, en el pelo, tintándoselo, como en el
caso de mi hermana, de rojo pasión o de un azul intenso que desarmonizaba con
sus rostros apagados y tristes…Parecían una auténtica secta. Sentía que habían
secuestrado a mi hermana, puede que no su cuerpo, pero sí su alma". MIS HISTORIAS
Mis historias
DESDE MI VENTANA/ DICIEMBRE
EN SENTIDO INVERSO DEL FINAL AL PRINCIPIO, TODA LA HISTORIA
domingo, 14 de mayo de 2017
DICIEMBRE 67
"Volver al instituto (habiendo tenido al alcance de la
mano la posibilidad de alejarme de todo cuanto aborrecía) fue una dura prueba,
especialmente desagradable, sin la presencia de aquellos que me lo hacían más
llevadero, Isaac y Carla. Hacía tiempo que no me sentía tan solo. Decidí tomar
el control, si no de mi vida, al menos de mis emociones. Terminar el bachiller
era, no un curso más, sino un objetivo a cumplir. Salvar a mi hermana, era mi
otro gran objetivo. Llegué tarde. Muy tarde. Había estado tan cerca de conectar
de nuevo con Sara que volví a sentir la pérdida como la primera vez que se
alejó de mí. El instituto se convirtió en su refugio. Hizo nuevos amigos, ahora
más acordes con su nuevo look. Los góticos del instituto eran los bichos raros
que no se relacionaban con nadie, asistían a las clases, no sin polémica.
Rebeldes, antiglobalización, inconformistas, contrarios a la autoridad, viniera
de donde viniera; su actitud frente al mundo era negativa y derrotista y no
luchaban por cambiar lo que no les gustaba se limitaban a protestar y
negativizar todo cuanto les rodeaba. Ese era el tipo de gente con la que mi
hermana se iba. Vestían totalmente de negro, usaban adornos metálicos, grandes
zapatones con plataforma, maquillaje excesivo que les daba aspecto cadavérico,
la nota de color la ponían, en ocasiones, en el pelo, tintándoselo, como en el
caso de mi hermana, de rojo pasión o de un azul intenso que desarmonizaba con
sus rostros apagados y tristes…Parecían una auténtica secta. Sentía que habían
secuestrado a mi hermana, puede que no su cuerpo, pero sí su alma".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario