Te invito a un concierto de Sting, me propuso Juan vía
chat. No bromees con eso. Él sabía de mi pasión por el pop rock inglés. Estaba
al tanto de mi devoción por U2, The Police, Elton John, Phil Collins y otros no
tan británicos ni tan pop pero que hacían las delicias de los jóvenes en las
discotecas del momento. Oh, my God!, le decía yo entre bromas a Juan en muchas
de nuestras conversaciones cuando salía el tema de la música actual. Mi
contacto con esa música que llenaba mis silencios venía por mi gusto por
escuchar la radio, particularmente cuando hacía tareas de poner orden en mi
cuarto o en mis papeles; para mis otros silencios, los de sentarme a leer o a
contemplar la imagen que me llegaba a través de mi ventana, prefería escuchar
la música clásica que me proporcionaba el ipod que me regaló mi amiga. No tiene
gracia, insistí. No es broma, Ella, argumentó sin hacer caso de mi enfado,
Sting se reúne de nuevo con los miembros de ThePolice e inicia una gira mundial
que comienza en Vancouver y pasará por Barcelona y Bilbao entre otras ciudades
del mundo. Se me helaba la sangre de la emoción. Pero por qué diablos me lo
contaba, me preguntaba. Ella, aún falta para que llegue a Barcelona, no te
parece que es un buen momento y un excelente motivo para plantearte salir de tu
nido protector. ¡Maldita sea!, sabía que tenía razón, pero que poco me gustaba
escuchárselo. Dejemos el tema, rogué. Sabía que presionándome no conseguiría
nada, así que intentó relajar el ambiente proponiéndome ir viendo los
conciertos previstos en las distintas ciudades del mundo vía Internet. Eso me
gustó más y le agradecí el esfuerzo por disimular su frustración. Salir de casa
seguía siendo un objetivo y una carga a partes iguales y necesitaba
planteármelo de una buena vez, pero yo sola. Sola ante el vacío inmenso que
sentía cada vez que me atrevía a pensar en romper las cadenas con mi hogar
físico y espiritual.MIS HISTORIAS
Mis historias
DESDE MI VENTANA/ DICIEMBRE
EN SENTIDO INVERSO DEL FINAL AL PRINCIPIO, TODA LA HISTORIA
viernes, 19 de febrero de 2016
"DESDE MI VENTANA" LVI
Te invito a un concierto de Sting, me propuso Juan vía
chat. No bromees con eso. Él sabía de mi pasión por el pop rock inglés. Estaba
al tanto de mi devoción por U2, The Police, Elton John, Phil Collins y otros no
tan británicos ni tan pop pero que hacían las delicias de los jóvenes en las
discotecas del momento. Oh, my God!, le decía yo entre bromas a Juan en muchas
de nuestras conversaciones cuando salía el tema de la música actual. Mi
contacto con esa música que llenaba mis silencios venía por mi gusto por
escuchar la radio, particularmente cuando hacía tareas de poner orden en mi
cuarto o en mis papeles; para mis otros silencios, los de sentarme a leer o a
contemplar la imagen que me llegaba a través de mi ventana, prefería escuchar
la música clásica que me proporcionaba el ipod que me regaló mi amiga. No tiene
gracia, insistí. No es broma, Ella, argumentó sin hacer caso de mi enfado,
Sting se reúne de nuevo con los miembros de ThePolice e inicia una gira mundial
que comienza en Vancouver y pasará por Barcelona y Bilbao entre otras ciudades
del mundo. Se me helaba la sangre de la emoción. Pero por qué diablos me lo
contaba, me preguntaba. Ella, aún falta para que llegue a Barcelona, no te
parece que es un buen momento y un excelente motivo para plantearte salir de tu
nido protector. ¡Maldita sea!, sabía que tenía razón, pero que poco me gustaba
escuchárselo. Dejemos el tema, rogué. Sabía que presionándome no conseguiría
nada, así que intentó relajar el ambiente proponiéndome ir viendo los
conciertos previstos en las distintas ciudades del mundo vía Internet. Eso me
gustó más y le agradecí el esfuerzo por disimular su frustración. Salir de casa
seguía siendo un objetivo y una carga a partes iguales y necesitaba
planteármelo de una buena vez, pero yo sola. Sola ante el vacío inmenso que
sentía cada vez que me atrevía a pensar en romper las cadenas con mi hogar
físico y espiritual.
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